





El maestro Ramón y Rivera explica que a este festejo acompañan dos tipos de cantos, uno llamado la Novena, que se entona antes de iniciarse el toque de tambores, y otro que se interpreta durante la procesión con el acompañamiento de distintos golpes de una batería de tambores conocidos como Chimbangueles.
Durante la procesión del santo suenan distintos tipos de goles, estos son: Agé, Chocho, Chimbanglero, misericordia y Sangorongó.
Los golpes de tambor Chimbanguele, se destacan por su polirítmia, característica que se hace presente debido a que en cada uno de lo tambores que compone la batería, es ejecutado un patrón rítmico fijo pero distinto.
En el municipio de Perijá, se interpreta la Gaita Perijanera para celebrar las fiestas de San Benito. Este género está compuesto por una suit de cuatro especies musicales: Gaita, Sambe, Guacharaca y Chimbanguele. Esta gaita es acompañada por cuatro, maraca, charrasca, tambora y furruco.
Las características de la fiesta varían de una comunidad a otra, pero en términos generales la celebración se inicia la noche anterior con golpes de tambor grande (mina y curbata) en la plaza. Luego los tocadores de tambor redondo se acercan a la casa donde está la imagen del santo adornada, dando inicio al velorio. Al ritmo de los tambores los solistas cantan alternados con el coro, acompañados del sonido de guaruras y maracas.
Se trata de la celebración del nacimiento del santo, (único santo junto con el Niño Jesús al que se le celebra el nacimiento) y reúne quizás la mayor cantidad de creyentes y devotos. Esta fiesta coincide con la entrada de las lluvias...
La noche anterior, el 23, se dejan ver los adornados altares que ocupa el santo y al ritmo de tambores se realiza el Velorio de San Juan, la noche es larga y transcurre acompañada de licor y tambor. El 24 en la mañana, bien temprano se prepara el santo para salir de la casa donde esta guardado, sobre la cabeza o brazos del que sea su guardián es llevado a la iglesia acompañados de devotos y seguidores a recibir los honores de una solemne misa que una vez concluida marca de nuevo el comienzo del repique de los tambores...
Una procesión recorre el pueblo, el santo va recibiendo dádivas, agradecimientos y reconocimientos, cada cierto tiempo la procesión se detiene y rinde a viva voz homenaje a San Juan, los bailes al ritmo del tambor se dan en cada parada, los tambores suenan fervientemente, en el baile el hombre acosa a la mujer y esta, entre ritmos eróticos y provocadores se le escurre, todos llevan pañuelos de colores que agitan en todo el camino, esta procesión de gente se dirige a la casa de donde salió el santo, allí se reúnen y continúan la celebración entre fuegos artificiales, bebidas, tambores y bailes.
En las costas aragüeñas los pescadores de la zona se reúnen y sacan en una procesión marítima al Santo, los peñeros son adornados y hacen un hermoso y colorido recorrido en honor a San Juan que culmina en Ocumare De la Costa, allí se congregan todos los San Juanes acompañados de los grupos de cada pueblo, esta celebración es llamada el encuentro de San Juanes.
Estas fiestas son acompañadas por los tambores, es música de golpe, con ritmo y por supuesto bailable, el canto expresa la devoción al santo, las letras varían y generalmente son improvisaciones que evocan la vida, la esperanza y el amor. Se utilizan diversos tipos de tambores, guaruras, maracas y charrascas, la música va siempre acompañada de danza.
El joropo es una forma tradicional de música y baile que identifica plenamente al venezolano. Antiguamente “joropo” se refería a una fiesta y con el pasar del tiempo se identifica más bien como una forma de música y baile.
El Joropo es actualmente un símbolo emblema de identidad nacional. Sus orígenes se remontan a mediados de 1700 cuando el campesino venezolano prefirió utilizar el término “joropo” en vez de “fandango” para referirse a fiestas y reuniones sociales y familiares. Fandango es un término de origen español, el cual identifica unos de los cantos y bailes más populares dentro del flamenco. El joropo parece haber tomado del fandango el sentido de la fiesta ó baile... abandonando el galanteo amoroso propio del fandango y adopta el asido de manos y los giros del vals... Así se conserva hasta ahora.
El joropo es caracterizado por ser tan mestizado como nosotros mismos, así encontramos que lo rítmico de la melodía, el acompañamiento de arpa y cuatro, y en la versificación literaria observamos la presencia europea. En la melodía independiente identificamos la presencia del negro y en la estampa de las maracas identificamos la huella indígena.



Existen varias modalidades de golpes o toques de tambor según la zona y la etapa de la celebración. Estas son:
Golpes de tambor: estos cantos son de tipo responsorial, con el acompañamiento de los tambores un solista canta seguido del coro.
Sangueo: es un canto lento y ceremonial, que se utiliza para la procesión del santo a través del pueblo. Es característico de los estados Aragua, Carabobo y Yaracuy.
Malembe: es la variante procesional que se utiliza en el estado Miranda, es lento con acompañamiento de la batería de tambores culo e puya. Se interpreta durante el encierro (regreso del santo a la iglesia).
Cantos de sirena: son interpretados a capela como preludio a la celebración sanjuanera en el estado Yaracuy.
Golpiao: le sigue al sangueo en los festejos de San Juan, es de ritmo más acelerado.
Corrio: es el golpe de tambor de mayor rapidez e intensidad sonora, se interpreta después del golpiao
De allí que fue asumido el día 24 de junio como la fecha indicada para que los bolivarenses salieran a las calles en compañía de sus niños realizando una serie de cantos que hacían bailar a los caballitos de tela, sin embargo el dictador cayó y los habitantes de esta entidad conservaron una de las costumbres que actualmente le dan mayor popularidad en el ámbito nacional e internacional.
Este género es interpretado por un conjunto conformado por un arpista y un cantante que, a su vez, ejecuta las maracas. Por esta razón, este grupo se conoce con el nombre de Arpa, maraca y buche. En el joropo central destacan las siguientes variantes o especies: golpes, resbalosas, pajarillos, yaguazos, pasajes, guabinas. Además de dos suites o sets, conocidos como hornadas y revueltas. Las primeras son un conjunto de pasajes que se tocan uno detrás de otro. Las revueltas, por su parte, están conformadas por un grupo de especies que se ejecutan en una secuencia específica: pasaje, yaguaso, guabina, marisela y la llamada del mono.
El golpe, según explica Luis Felipe Ramón y Rivera, desde el punto de vista estructural "puede ser una melodía sencilla, de ocho a dieciséis compases, la cual se repite con mínimas variantes o sin ellas." Existen diferentes tipos de golpes llaneros, entre los que se encuentran: Seis corrido, Seis numerao, Seis por derecho, Seis perreao, Pajarillo, Catira, San Rafael, Quirpa, Carnaval, Chipola, etc.
El pasaje, conocido también como pasaje apureño, es un canto narrativo que generalmente describe el paisaje del llano, relata anécdotas o hechos históricos, así como también se usa para el galanteo. Aunque, junto al golpe, el pasaje es uno de las especies fundamentales de la música del joropo, generalmente no es utilizado para acompañar el baile.
El golpe, según explica Luis Felipe Ramón y Rivera, desde el punto de vista estructural "puede ser una melodía sencilla, de ocho a dieciséis compases, la cual se repite con mínimas variantes o sin ellas." Existen diferentes tipos de golpes llaneros, entre los que se encuentran: Seis corrido, Seis numerao, Seis por derecho, Seis perreao, Pajarillo, Catira, San Rafael, Quirpa, Carnaval, Chipola, etc.
El pasaje, conocido también como pasaje apureño, es un canto narrativo que generalmente describe el paisaje del llano, relata anécdotas o hechos históricos, así como también se usa para el galanteo. Aunque, junto al golpe, el pasaje es uno de las especies fundamentales de la música del joropo, generalmente no es utilizado para acompañar el baile.
JOROPO GUAYANÉS El joropo llegó a la región de Guayana a través de Oriente y de los Llanos Occidentales. Los golpes de estas regiones se fundieron en Guayana con la música del sur del país, donde se agregó, al conjunto de instrumentos que normalmente se ejecutan en esta especie (cuatro, bandolín y maracas), la bandola de ocho cuerdas o bandola guayanesa.
El calipso es sentimiento, se trata de un ritmo que está lleno de emociones y que se basa, al igual que en el pasado, en las vivencias cotidianas para elaborar las letras. Los esclavos africanos fueron llevados a las antillas para trabajar, siendo arrancados de sus familiares y raíces culturales. Les estaba prohibido hablar entre ellos durante las horas de trabajo, por lo que comenzaron a crear canciones como modo de comunicarse y entretenerse.
Calipso con sello venezolano Al son de cuatros, maracas, rayos, campanas y tambores de madera se disfruta del calipso en El Callao, al sur del estado Bolívar. Este ritmo llegó a Venezuela a mediados del siglo XIX gracias a la inmigración de hombres y mujeres provenientes de las antillas británicas y francesas, quienes se trasladaron al país para trabajar en las minas del lugar luego de que se les dieran a los ingleses y galos la concesión de la explotación del oro. El calipso no fue sólo transplantado a la cultura guayanesa, sino que fue transformado, tomando características propias como sus fuertes letras, el tono picaresco con que narra sucesos locales y la utilización de ciertos instrumentos musicales venezolanos.
El festejo del carnaval también tomó tonos particulares, que aún se conservan y han convertido a esta celebración en un atractivo turístico nacional. Al ritmo del calipso se realizan durante varios días comparsas de disfraces que desfilan acompañados por los pobladores. Esta festividad cuenta con unos personajes propios y característicos, que son las Madamas, los Diablos y los Mediopinto. Las Madamas (palabra que se deriva del sustantivo francés madame) son personajes femeninos que visten ropajes vistosos al estilo de las matronas de Guadalupe y Martinica, además de coloridos pañuelos anudados en la cabeza. Originalmente, estas mujeres eran las encargadas de transmitir la tradición a las nuevas generaciones, incluyendo la lengua, los trajes y las costumbres. En su mayoría, eran unas señoras grandes y bastante gordas, que tenían al calipso como parte de su personalidad.
Actualmente, quienes las interpretan en El Callao no consideran a sus trajes un disfraz, sino que lo ven como una investidura y toman como un honor representar a sus antecesoras que fueron parte fundamental de la cultura antillana. De hecho, se sienten con la responsabilidad de mantener viva la tradición.
Los diablos llevan ropas de color rojo y negro, máscaras y tridentes, que usan para abrir paso a las comparsas. Por su parte, los Mediopinto son personajes que deambulan en medio del desfile, solos o en grupo, con el rostro y las manos pintadas de negro.
La celebración del carnaval y la interpretación del calipso han desbordado las fronteras de la población de El Callao para transformarse en una expresión de la cultura de todo el estado Bolívar.
La Danza del Manare es una danza típica del estado Sucre, específicamente de Cariaco. La danza consiste en entrelazar cintas de colores a fin de simular el instrumento utilitario “El manare”.Según se reseña en el apartado “Manifestaciones Colectivas” del Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano, el manare es un utensilio que se fabrica con la fibra del camure. Tiene forma cuadrada, con ocho travesaños de madera al costado, dos por cada lado, y tejido al fondo, mide aproximadamente entre 72 y 75 cm. Los indígenas kariña utilizan el manare para colar la harina de yuca con la que hacen el casabe.
Los bailarines danzan al son de la canción:
“Para tejer el manare dos filas solas se van
una que va por delante y otra que va por detrás”
Larai, larai, lala, larai larala.....(Bis)
Se parece al Sebucán Muy difícil de tejer,
El que lo baila lo baila y el que no no ha de
Aprender..
Larai, larai, lala, larai larala.....(Bis)
La Fundación Grupo Experimental Tambó nace el 23 de febrero del año 2002, cuyo objetivo principal fue el de crear un Ministerio de Danza Tradicional-Popular para contribuir con la reafirmación y conservación de nuestras tradiciones, a través de la investigación, proyección y difusión de las diferentes manifestaciones culturales de Venezuela. Su directora Antonella Labady Boccardi se inició con la dirección del grupo a los 14 años; y en la actualidad cuenta con 21 años de experiencia en danzas tradicionales obtenida en el Ateneo de Ciudad Guayana (Casa de la Cultura) del Estado Bolívar. También cuenta con el apoyo del profesor Antonio Heredia, coreógrafo, que cuenta con 7 años de experiencia obtenida en la Fundación La Salle en el grupo de danzas FLASA, es actual facilitador de danzas en Fundación La Salle. Funda-Tambó está conformado por 45 niños y jóvenes a partir de los 4 años, quienes reciben formación teórica-práctica a través de talleres permanentes durante toda la semana.
La Fundación Grupo Experimental Tambó se creó con la finalidad de mantener y proyectar las manifestación es su estado autóctono, tal y cual se dan en los pueblos. Tanto sus fundadores como sus participantes mantienen con entusiasmo la necesidad de investigar e interpretar el amplio y rico legado de las tradiciones venezolanas. La propuesta escénica busca integrar los significados esenciales de la tradición, con las exigencias artísticas del sitio donde se presentan, recreando las coreografías, sin perder la esencia de los bailes.